Comino… ¿Para qué sirve?
¿Sabías que lo más posible es que el comino fuera de las primeras especias en ser usadas? Así es, se han encontrado semillas de comino en excavaciones arqueológicas que datan del año 2000 A.C. ¡Así que podemos decir que la humanidad descubrió rápido para qué sirve el comino!
El comino… ¿Para qué sirve? Bueno, es una de esas especias que, aunque se use en pequeñas cantidades, siempre logra transformar por completo el sabor de un plato. Con su aroma cálido, terroso y levemente picante, este ingrediente se convirtió en un clásico de la cocina en distintas partes del mundo.
Desde recetas tradicionales de Medio Oriente hasta preparaciones bien nuestras como las empanadas o los guisos. Y claro, este condimento antiguo puede ser tu mejor amigo en la cocina.
Su versatilidad lo hace ideal para que lo combines con carnes, legumbres y hasta panes. Así que responderemos a fondo la simple pregunta: ¿Para qué sirve el comino?
¿Qué es el comino?
Empecemos con lo más básico, porque antes de que sepamos para qué sirve tenemos que saber qué es en realidad. Pues bien el comino es una especia que se obtiene de las semillas secas de la planta Cuminum cyminum, originaria de la región del Mediterráneo y de Asia occidental.
Cuando las ves a simple vista, son semillas pequeñas, alargadas, de color marrón claro y con un aroma muy característico que resulta inconfundible una vez que lo conocés.
El comino está presente en una gran cantidad de tradiciones culinarias de todo el mundo, casi que se lo usa en todos los continentes, pero lo podés encontrar en mayor medida en culinarias como la árabe, y en varios países de Latinoamérica, y sí nuestra querida Argentina está incluida.
Su perfil de sabores intensos, cálidos y ligeramente amargos ayuda a resaltar otros ingredientes y combina muy bien con carnes y sopas de todo tipo.

¿Cuál es el origen del comino?
El comino tiene una historia sorprendentemente antigua porque de hecho la planta de la que se extrae, es nativa de muchos de los ambientes en los que se desarrollaron las primeras civilizaciones y crece muy bien en los mismos climas que ocupaban dichas civilizaciones.
Se sabe que esta especia fue utilizada por muchas de las civilizaciones antiguas del viejo mundo, y no sólo para condimentar los alimentos, sino también con fines medicinales y hasta rituales.
De hecho, en las tumbas de los faraones egipcios se encontraron restos de comino, y mucho más adelante el emperador Carlomagno quiso incentivar el cultivo de comino en todas sus tierras. Con el tiempo, su uso se extendió por Europa, Asia y finalmente las Américas convirtiéndose en un condimento fundamental en gastronomías de todo el mundo.
La planta de la cual se obtiene el comino es el Cuminum cyminum, una hierba anual perteneciente a la familia de las Apiáceas, la misma de la zanahoria y el perejil. Es una planta de bajo porte, que crece en climas cálidos y secos, con hojas finas y flores pequeñas de color blanco o rosado.
Se ha convertido en uno de los condimentos más usados en la gastronomía mundial, justamente porque la planta crece en la mayoría de los climas mediterráneos haciendo que se la pueda cultivar en la mayoría de ciudades.
Las semillas, que son la parte más utilizada de la planta, se recolectan cuando la planta madura y luego se dejan secar.
¿En qué formas viene el comino?
El comino se puede encontrar en distintas presentaciones, lo que permite adaptarlo a diferentes tipos de recetas y usos en la cocina.
- Comino en polvo: Esta es la forma más común del comino, si preguntás por comino en una tienda esto es lo que usualmente te van a dar. Se obtiene al moler las semillas secas. Es práctico porque se integra fácilmente en guisos, sopas, salsas y rellenos. Aporta un sabor uniforme y que se percibe fácilmente en las preparaciones.
- Comino en semilla entera. Requiere un poco más de tiempo de preparación, ya que muchas veces se recomienda tostar las semillas antes de usarlas, esta técnica potencia su aroma y sabor. Además, permite liberarlo gradualmente en cocciones largas, como en estofados o caldos, logrando un toque más profundo.
- Aceite esencial de comino: También podés encontrar el comino en forma de aceite, pero… tené en cuenta que este producto es utilizado principalmente en la industria alimentaria y en la herbolaria, más que en la cocina diaria.

En la gastronomía argentina en particular, tanto el comino molido como en semilla son los formatos más utilizados. Elegir uno u otro depende de la receta y del efecto que se busque en el plato, pero en ambos casos se trata de una especia que aporta personalidad y realza el sabor de los ingredientes principales.
¿Para qué sirve el comino?
Así que… vamos a responder la pregunta más importante de todo el artículo: el comino… ¿para qué sirve? Pues bien, el comino es un condimento muy apreciado en la cocina y en la gastronomía, su función principal es realzar los sabores de los platos, aportando un toque cálido, intenso y con una leve nota amarga.
Además, por su perfil de sabor ayuda a equilibrar preparaciones con ingredientes que ya de por sí son fuertes, como carnes rojas o legumbres, dándoles mayor armonía a la hora de combinar con otros ingredientes.
Perfil de sabor
Pero claro, la razón por la que el comino es tan popular es por su particular perfil de sabor. Como lo habíamos dicho anteriormente esta especia se caracteriza por tener un aroma intenso, terroso y levemente picante, acompañado de un sabor cálido con un toque amargo muy distintivo, pero dependiendo de las distintas cocciones podés encontrar toques de nuez, toques dulces y cítricos y hasta puede aportar un toque ahumado.
Esta combinación lo convierte en una especia potente, capaz de transformar un plato con apenas una pizca.
¿Con qué otros sabores combina mejor?
El comino se combina especialmente bien con varios tipos de ingredientes, veamos cuales son los mejores amigos del comino:
- Carnes rojas: realza muy bien el sabor de las carnes, en particular de las carnes rojas, porque complementa el sabor umami dando paso a sabores únicos
- Legumbres: El comino es especialmente bueno para legumbres como lentejas, garbanzos y porotos, equilibrando su textura y sabor y dándole a estos ingredientes un filo espectacular.
- Verduras: en cuanto a verduras el comino va especialmente bien en papas, zapallo y berenjenas.
- Especias: En cuanto a otras especias el comino se complementa muy bien con pimentón, coriandro, pimienta negra, canela y clavo de olor.
- Panificados: en panes especiados o masas saladas, suma un sabor diferente y verdaderamente novedoso.
Esta versatilidad lo convierte en un aliado clave para crear platos sabrosos y llenos de carácter.

Recetas que usan el comino
Ahora veremos algunas recetas en las que el comino hace toda la diferencia:
1. Empanadas de carne clásicas con comino
Ingredientes:
- Carne picada (preferentemente de nalga o cuadril)
- Cebollas grandes picadas
- Morrón rojo picado
- Huevos duros picados
- Aceitunas verdes picadas
- Comino molido
- Pimentón dulce
- Ají molido
- Sal y pimienta a gusto
- Tapas de empanadas
Preparación:
- Sofreí la cebolla y el morrón en una sartén con un poco de aceite.
- Agregá la carne y cociná hasta que pierda el color rosado.
- Incorporá el comino, pimentón, ají molido, sal y pimienta. Mezclá bien.
- Retirá del fuego y sumá los huevos y aceitunas picadas.
- Rellená las tapas de empanada, cerrá con repulgue y horneá a 200 °C hasta dorar.
2. Guiso de lentejas con comino
Ingredientes:
- Lentejas
- Carne vacuna en cubos
- Chorizos colorados en rodajas
- Cebolla grande
- Zanahorias en cubos
- Papa grande en cubos
- Comino molido
- Tomates picados
- Caldo de carne
- Sal y pimienta
Preparación:
- Sofreí la cebolla, zanahoria y papa en una olla con aceite.
- Agregá la carne y dorá bien.
- Sumá los tomates y el comino. Mezclá.
- Incorporá las lentejas y cubrí con caldo. Cociná a fuego medio hasta que las lentejas estén tiernas.
- Agregá el chorizo colorado en rodajas, salpimentá y cociná unos minutos más antes de servir.
3. Pollo al horno con comino y limón
Ingredientes:
- Pollo entero o 4 muslos
- Dientes de ajo picados
- Jugo de limón
- Comino en polvo
- Morrón
- Orégano
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
Preparación:
- Prepará un adobo mezclando ajo, jugo de limón, comino, morrón, orégano, sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva.
- Untá bien el pollo con esta mezcla y dejá marinar al menos 30 minutos, pero eso sí queda mucho mejor si podés marinarlo toda una noche.
- Colocá en una fuente para horno y cociná a 200 °C durante 45-50 minutos, hasta que la piel quede dorada y crocante.
- Serví acompañado de papas al horno o ensalada fresca.
Así que ya lo sabés, el comino es mucho más que un simple condimento: es una especia con historia, tradición y un perfil de sabor único que lo convierte en un ingrediente esencial en la cocina. Es fácil de conseguir y de usar para tus recetas ya sean empanadas o guisos.
Tener comino en la alacena es contar con un aliado para realzar sabores, sumar carácter a los platos y mantener viva una tradición que trasciende fronteras.
Fuentes:
- https://www.hola.com/cocina/noticias/20220125203333/comino-recetas-usos-propiedades/
- https://www.ispiceyou.com/blogs/news/the-culinary-uses-of-ground-cumin-vs-whole-seeds-exploring-flavors-and-benefits?srsltid=AfmBOoqYiHcjQXfDhzlNdnRMpRkgNVAAewSxYA77FVsLQQuztvs_8T5A
