Ensalada con pechuga de pollo una carne blanca.

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¿Cuál es la carne blanca y cómo usarla? | Recetas Nestlé

A lo largo de este artículo vamos a profundizar sobre cuál es la carne blanca, en sus características, usos y diferencias con la carne roja para entender mejor por qué ocupa un lugar tan importante en la mesa.

¿Cuál es la carne blanca y cómo usarla en tus recetas?
 

La diferencia clave de las carnes rojas y blancas está en un simple compuesto llamado mioglobina, este compuesto es lo que les da el color a las carnes rojas, y bueno las carnes blancas tienen menos cantidad.   

Cuando pensamos en proteínas de origen animal, lo primero que suele venir a la mente es la clásica división entre carne roja y carne blanca. Pero ¿cuál es la carne blanca y qué la hace diferente? Bueno eso es lo que exploraremos. 

A lo largo del artículo aprenderemos cuál es la diferencia biológica entre estas dos carnes, y cómo las diferencias biológicas entre los dos tipos de carne pueden cambiar la forma en que cocinas.  

¡Acá vamos!

¿Cuál es la diferencia entre carnes blancas y rojas?

Antes que nada, para entender cuál es la carne blanca, tenemos que entender qué es lo que la diferencia de la carne roja. Pues lo que realmente diferencia los dos tipos de carnes está en la biología del músculo del animal.

Lo que define el color es la cantidad de mioglobina que haya en los músculos, esta es una proteína presente en las fibras musculares, la cual transporta oxígeno. Cuanto mayor es la concentración de mioglobina, más oscura se ve la carne. 

Por eso, los animales que necesitan más resistencia en sus músculos como la vaca o el cordero desarrollan fibras con alto contenido de mioglobina, resultando en carnes rojas.

Por otra parte, las carnes blancas, como el pollo, el pavo, o ciertos pescados, provienen de músculos que requieren esfuerzos más breves y rápidos, y por eso tienen menos mioglobina. Esto explica su color más claro tanto en crudo como después de cocinarlas.

La especie del animal no necesariamente determina el color de su carne, por ejemplo, la carne del atún, un pez, es bastante roja, porque el animal en cuestión necesita mucha resistencia muscular para nadar por mucho tiempo. Mientras la carne del conejo, un mamífero, es blanca porque necesita movimientos rápidos, pero no necesariamente resistencia. 

Otra diferencia biológica importante está en la textura y composición. Las carnes rojas suelen contener más hierro, creatina y, en muchos casos, mayor proporción de grasa intramuscular, lo que les da un sabor más intenso y una textura más firme. Las carnes blancas, en cambio, tienden a ser más magras, con fibras más delicadas y un gusto más suave.

Y acá un dato curioso de la biología: por lo que sabemos es posible que los dinosaurios tuvieran tanto carne blanca como roja, no muy diferente de los pavos actuales que tienen ambos tipos de carne.  

Carne de conejo, una famosa carne blanca


¿Qué tipos de carne blanca hay?

¿Cuál es la carne blanca? Bueno, dentro de la categoría de carnes blancas encontramos una gran variedad de opciones que se usan a diario en la cocina. Entre las más comunes se destacan:

  • Pollo:  es probablemente la carne blanca más consumida, versátil y fácil de preparar en todo tipo de recetas.
  • Pavo: similar al pollo, pero con un sabor un poco más intenso y muy valorado por su bajo contenido graso. Aunque algunos cortes del pavo pueden considerarse como rojos.
  • Conejo: una carne tierna y magra, con un sabor delicado que se adapta bien a guisos, estofados y preparaciones al horno.
  • Pescados blancos: existen bastantes como la merluza, el lenguado o la brótola, que son caracterizados por su carne suave, baja en grasa y de cocción rápida.
  • Cerdo (en ciertos cortes): aunque suele considerarse una carne intermedia y depende del corte, algunos cortes como el lomo o el solomillo se clasifican como carnes blancas por su menor concentración de mioglobina.
Carne de merluza, un pez famoso por su carne blanca

¿Cuáles son las características físicas de la carne blanca?

Etiqueta P: La carne blanca se distingue fácilmente por una serie de rasgos físicos que la hacen diferente de la carne roja. Entre los más notables se encuentran:

  • Color: su tonalidad es más clara, que puede variar del rosado pálido al blanco, tanto en crudo como al cocinarla.
  • Textura: suele ser más suave y menos fibrosa, lo que facilita su cocción y la hace un tanto más suave al paladar.
  • Contenido graso: en la mayoría de los casos es más magra, con menos grasa intramuscular visible. Cuando la tiene, se concentra en capas externas fáciles de retirar.

Características de la carne blanca en la cocina

La carne blanca tiene particularidades que la diferencian de la roja a la hora de cocinar. Su textura más delicada y su bajo contenido de grasa hacen que requiera técnicas de cocción más cuidadosas para conservar la jugosidad y el sabor.

A diferencia de la carne roja, que tolera mejor la cocción prolongada gracias a su mayor infiltración de grasa y fibras más firmes, la carne blanca tiende a secarse mucho más. El pollo, por ejemplo, puede quedar mucho más seco con mejor tiempo de cocción que la carne de res. 

Otro aspecto a tener en cuenta es que el sabor más neutro de la carne blanca la convierte en una excelente base para incorporar condimentos, hierbas y salsas. Absorbe muy bien los sabores, mucho mejor que la carne roja. Por eso preparaciones con sabores fuertes como el curry van siempre mejor con pollo. 

En cuanto a la seguridad alimentaria, las carnes blancas, sobre todo el pollo y el pavo, deben cocinarse completamente para eliminar cualquier riesgo de bacterias como la salmonella. Esto implica que, aunque se busque mantener la jugosidad, la cocción debe ser completa y pareja mucho más que en las carnes rojas.

Pechuga de pollo, carne blanca por excelencia.

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Recetas con carne blanca

Ahora que sabés cuál es la carne blanca y sus características, veamos un par de recetas para que puedas usar este tipo de carne como todo un chef: 

1. Pollo al horno con papas y romero

Ingredientes:

  • Presas de pollo (muslos o pechugas)
  • Papas medianas
  • Ramitas de romero fresco
  • Dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta a gusto

Preparación:

  1. Prendé el horno y precalentarlo a 200 °C.
  2. Lavá bien las papas, cortálas en gajos y ponelas en una fuente para horno.
  3. Sumá las presas de pollo, el romero, los dientes de ajo enteros, sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva.
  4. Cociná al horno durante unos 45 minutos, dando vuelta las presas a mitad de cocción para que se doren parejo.
  5. Serví bien caliente con las papas crocantes.
     

2. Filet de merluza a la provenzal

Ingredientes:

  • Filets de merluza
  • Dientes de ajo picados
  • Cucharadas de perejil fresco picado
  • Jugo de limón
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Preparación:

  1. Secá los filets con papel de cocina y condimentá con sal y pimienta.
  2. Calentá el aceite en una sartén y dorá los ajos.
  3. Agregá los filets y cocinalos 3-4 minutos de cada lado.
  4. Justo antes de sacar del fuego, sumá el jugo de limón y el perejil.
  5. Serví acompañado con arroz blanco o una ensalada fresca.


3. Conejo estofado al vino blanco

Ingredientes:

  • Conejo trozado
  • Cebolla grande
  • Zanahorias
  • Tomates maduros
  • Vino blanco
  • Hojas de laurel
  • Cucharadas de aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Preparación:

  1. Dorá los trozos de conejo en una olla con aceite de oliva. Retirá y reservá.
  2. En la misma olla, sofreí la cebolla, la zanahoria y el tomate bien picados.
  3. Volvé a poner el conejo, sumá el vino blanco y el laurel.
  4. Cubrí con un poco de agua o caldo, tapá y cociná a fuego bajo unos 50 minutos.
  5. Rectificá la sal y serví con papas hervidas o un buen pan casero.

Así que ya lo sabés, la carne blanca es una de las opciones más versátiles y prácticas dentro de la cocina cotidiana. Su sabor suave, su textura tierna y su bajo contenido graso la convierten en una alternativa ideal para quienes buscan comidas nutritivas y livianas, sin resignar gusto ni variedad. 

Además, su capacidad de absorber condimentos y adaptarse a diferentes técnicas de cocción la vuelve protagonista en recetas clásicas y modernas por igual.


Fuentes: 


Preguntas frecuentes

¿La carne blanca aporta la misma cantidad de proteínas que la roja?

Sí, ambas son fuentes de proteínas de muy alta calidad. La diferencia principal está en la cantidad de hierro y grasa, la carne roja tiene más.

¿Todas las aves se consideran carne blanca?

No necesariamente. Si bien el pollo y el pavo entran en esta categoría, algunas partes del ave, como los muslos, pueden tener un tono más oscuro y un mayor contenido de mioglobina.

¿Cuál es la mejor forma de saber si la carne blanca está bien cocida?

La clave con las carnes blancas es que no queden partes rosadas en el centro y que los jugos salgan claros. En el caso de aves, la temperatura interna debe alcanzar los 75 °C para garantizar la seguridad alimentaria.

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