Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.

Cómo marinar pollo

El pollo es una de las carnes más consumidas en el mundo, pero, seguramente, cuando lo cocinás, a veces falta un poco de sabor. Por eso queremos mostrarte cómo marinar pollo, darte algunas ideas para hacerlo, mostrarte unas cuantas recetas y explicarte los diferentes cortes de este alimento. 

 

Cómo marinar el pollo para que quede jugoso 

El pollo es una carne blanca que, por sí sola, no es que tenga muchísimo sabor o sea un manjar para el paladar. En realidad, así como un lienzo en blanco, es perfecta para pintar con distintos sabores.  

Siguiendo este juego de palabras, marinar es como pintar con sabores, es decir, darle a un alimento ciertas características que nuestras papilas gustativas reconocen, con toques ácidos, picantes, amargos, aromáticos o dulces. 

 

Más allá del sabor 

Pero marinar no sirve únicamente para entregarle un sabor específico al pollo o cualquier otra carne en la que usemos esta técnica. También funciona, en algunos casos, para ablandarla e, incluso, conservarla por más tiempo. 

  Un pollo siendo marinado

 

Marinar vs. adobar vs. macerar 

Sin embargo, es fácil caer en confusiones al momento de usar términos específicos de técnicas de cocina. A veces se usan a la ligera estas tres palabras, que, aunque tienen similitudes, no son sinónimos. 

 

Marinar 

Adobar 

Macerar 

Se trata de sumergir un alimento en un líquido. 

También se sumerge el alimento en un líquido. 

Los alimentos se sumergen en líquido. 

Siempre se usa un ingrediente ácido, como limón o vinagre, sumado a un aceite y un ingrediente aromático. 

El aceite es el ingrediente estrella, aunque se le pueden añadir otros componentes. 

Más que entregarle sabor, su objetivo es aromatizar los alimentos, normalmente, con una base de alcohol. 

Un alimento puede dejarse marinando por horas o, incluso, días. 

El adobo se hace por unas horas. 

Se suele macerar por unas cuantas horas, pero nunca se completan las 24 horas del día. 

Su propósito principal es hacer más jugosa una comida y modificar sus fibras a través de lo ácido. 

Busca darle aroma a los alimentos, así como conservarlos mejor. 

También busca conservar el producto. 

 

Pasos para marinar el pollo de forma exitosa 

Además de elegir la parte del pollo que querés preparar, también es muy importante que elijas los sabores que querés darle. Por ahora, es solamente para tenerlo en cuenta, más adelante te vamos a dar algunas ideas de marinados y a explicarte los cortes del pollo. 

  1. Bañar el pollo: dependiendo del tipo de marinado, adobo o macerado que elegiste, podés bañar el pollo en ese líquido o utilizar un pincel de cocina para mojarlo. Esto va a influir, primero, en la intensidad del sabor; segundo, en qué tanto se va a ablandar la carne; y tercero, en lo jugosa que va a quedar. 
  2. Dejalo actuar: lo mejor es llevar tu pollo, ya sea que esté sumergido en el líquido, bañado o simplemente “pintado”, a la heladera y dejarlo ahí por unas cuantas horas o, incluso, toda una noche. 
  3. Asegurate de que todo el pollo quede marinado: si tenés la pieza de pollo entera, es importante que después de algunas horas le des vuelta para que toda la carne se impregne del marinado. En el caso de que esté cortado en pedazos más pequeños, vale la pena revolverlo unas cuantas veces durante el proceso. 
  4. Hora de cocinar: algunos marinados son hechos especialmente para un tipo de cocción, ya sea horneado, freído, a la brasa o a la plancha, así que tenelo en cuenta. Sin embargo, todas las técnicas funcionan. Lo que jamás podés olvidar es que el pollo, a diferencia de la carne roja, siempre debe estar bien cocinado, acá no existen los términos medios ni tres cuartos. 

  Cubos de pollo para marinar

 

¡Vamos a cocinar pollo! 

Hablar de pollo y del marinado suele abrir el apetito. Si ya te tentaste con un delicioso pollo para comer, te compartimos algunas recetas en las que este alimento es el gran protagonista. 

 

Juguemos con los sabores 

Ya que conocés los pasos para marinar pollo, seguramente te estás preguntando cuáles son las opciones de marinado existen. La respuesta es muy sencilla: infinitas. Y si añadimos los adobos y los macerados, tenés un universo entero para jugar. 

Pero recordá sus diferencias. El marinado tiene algo ácido, no puede faltar; en el macerado es fundamental las hierbas o especias aromáticas, con un alcohol; y en el adobado la estrella es el aceite. 

  • Un toque dulce: la miel es uno de los mejores amigos del pollo, así que usarla para darle sabor siempre será una buena idea. La podés mezclar con aceite y otros ingredientes para hacer un adobo que espectacular. 
  • Para los fans del picante: unos chiles molidos funcionan a la perfección si querés añadirle a tu marinado ese picante que siempre pone a saltar a las papilas gustativas. Pero tené cuidado con el nivel, no querés dañar tu pollo si te queda demasiado fuerte. 
  • El sabor de la India: hay pocos ingredientes que están tan ligado a un país, como el puente que existe entre el curry y la India. Si te gusta este tipo de comida, un pollo con este sabor seguramente se convertirá en tu favorito. 
  • Las especias como protagonistas: los grandes cocineros son unos genios al momento de usar diferentes especias para mezclar y aumentar los sabores. Podés experimentar con el orégano, el tomillo, el romero o la pimienta para encontrar un macerado que te saque siempre una sonrisa. 
  • El brillo de la mostaza: con un toque picante inconfundible y un sabor que va de maravilla con el pollo, un marinado con la mostaza como protagonista va a sorprender a tus amigos y familiares. 
  • Un pollo oriental: seguramente ya estás imaginando cómo marinar un pollo con salsa de soja. Es otro ingrediente que va muy bien con cualquier parte del pollo, así que tenelo en cuenta siempre. 
  • Un ácido muy rico: el limón toma la bandera de liderazgo para hacer un marinado en el que lo ácido sobresale por encima de los otros sabores.  

  Pollo marinado al curry

 

Marinado por inyección 

Además de marinar el pollo introduciéndolo o remojándolo con un líquido, hay otro método que se usa, sobre todo, en la parte industrial de la avicultura. Se trata del marinado por inyección. 

El líquido con el que se inyecta a los pollos, en este caso, se le llama salmuera y tiene un propósito similar al del marinado: hacerlo más jugoso y entregarle algunas características específicas de sabor. 

La salmuera está compuesta por agua y diferentes tipos de sales, que también ayudan a conservar el pollo. La cantidad de este líquido a inyectar no es siempre el mismo. Puede variar dependiendo si el alimento va a ser vendido, por ejemplo, en un supermercado o si su destino es un asadero. 

 Pollo marinado acompañado de arroz y papa

 

¿Cómo se inyecta la salmuera? 

Este es un método que, hoy en día, está totalmente industrializado. Se usa una máquina con decenas de agujas que inyectan la salmuera, al mismo tiempo, en distintas partes del pollo para que quede bien repartida y de forma uniforme. 

En algunos casos, después de la inyección, el alimento pasa por un proceso de masajeo para cerrar esos pequeños agujeros generados por la aguja. 

 

Otras recetas con pollo 

 Un pollo marinado, servido con ensalada

 

Pollo en airfryer 

Con la popularidad que ha tenido la freidora de aire en los últimos años, es imposible que la olvidemos al momento de hablar del pollo. Es un electrodoméstico fabuloso para cocinarlo, sin embargo, hay algunos trucos que es mejor que conozcas para que te quede perfecto. 

Si querés conocer más sobre cómo preparar pollo en airfryer, acá te compartimos algunos consejos. 

 

Los cortes del pollo 

El pollo, al igual que otros tipos de carne, tiene diferentes partes que son aptas para el consumo humano. Cada una tiene algunas características específicas, pero tené en cuenta que podés marinarlas todas.  

  • La pechuga: sin duda es uno de los cortes más populares. Es un poco seca, así que es perfecta para jugar con los sabores. Cuando la pechuga es partida por la mitad, salen los filetes. 
  • Las alas: un verdadero clásico para acompañar los eventos deportivos junto a unas buenas salsas. Tienen menos carne que la pechuga, pero más jugos. Estos dos primeros cortes hacen parte de los cuartos delanteros. 
  • Los muslos: otras de las partes más apetecidas por los fanáticos del pollo. En muchas ocasiones se vende junto al contramuslo, que también es considerado como su propio corte. Son parte del cuarto trasero de este animal. 
  • Las vísceras o menudencias: se tratan de algunos órganos del pollo y sus partes internas, como el hígado, el corazón o los pulmones. Aunque unos se pueden comer solos, como los corazoncitos, usualmente son destinados para algunas sopas o caldos. En algunos lugares también se les conoce como menudos. 

Inspiración y nuevos sabores para vos

Disfrutá

Hacé clic acá y registrate

¿Quieres descargar recetarios?