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Guía básica de ollas y sartenes para cocinar

Te mostramos cuáles son las ollas y sartenes que no pueden faltar en tu cocina 

 

Si no sabés mucho de cocina y sus utensilios, comprar o remplazar las ollas y sartenes puede ser una tarea complicada. Hay una inmensa cantidad de materiales y opciones para elegir. 

Por eso en Recetas Nestlé® quisimos hacer esta guía, para facilitar tu vida y que sepas cuáles son imprescindibles. 

 

Las ollas que no puede faltar en tu cocina 

Hay un mundo gigantesco de tipos de ollas que pueden dividirse en tamaños, propósitos o materiales. Acá no vamos a hablar de todas, seguramente nos saldría una enciclopedia de cocina. 

Pero sí hay unas que son bastante útiles y que te sirven para distintas preparaciones, sin que termines llenando tu cocina y el resto de la casa de ollas. 

Estas son las imprescindibles, con las que vas a poder preparar muchísimas recetas. 


Olla de acero inoxidable 

Empezamos con una de esas ollas cuyo material las hace relucientes y brillantes, que cuando están bien cuidadas no son únicamente útiles, sino que se ven muy bien. 

Te recomendamos tener, primero, una olla alta para hervir y preparar comidas como pasta, guisos o sopas. También son muy útiles para cocinar alimentos en aceite y frituras. Su material es un muy buen conductor de calor, por lo que se calienta bastante rápido. 

En segundo lugar, también es una buena idea tener una más pequeña para preparar salsas o calentar leche. Dependiendo de la cantidad de personas con las que vivís o que solés invitar a comer, podés simplemente tener una de tamaño mediano que te va a servir para ambos objetivos. 

Otra gran ventaja de este material es que es muy resistente, por lo que puede aguantar altas temperaturas. 

Mujer cocinando con una olla de acero inoxidable junto a su hija


Olla antiadherente 

Además de una o dos ollas de acero inoxidable, una buena olla antiadherente también es muy útil para evitar que se te peguen algunas preparaciones, como puede suceder con el arroz, así que es una buena idea tener una con las paredes altas. 

Además, también funcionan muy bien para las preparaciones al vapor, como pueden ser algunos vegetales. Así mismo, son excelentes para escaldar alimentos. 

 

Recomendaciones de las ollas 

Más allá del material que tengas o quieras, hay algunos consejos que no podemos dejar pasar para que tus ollas duren mucho más tiempo. 

  • Siempre asegurate de que tu olla sea compatible con tu hornalla. Hay algunas eléctricas que únicamente sirven con cierto tipo de olla. Lo último que querés es llegar a casa y darte cuenta de que no la podés usar. 

  • Procurá que la hornalla que vayas a usar para cocinar sea del mismo tamaño o más pequeño que la olla, de esta forma no vas a desperdiciar fuego ni electricidad. 

  • Si querés cocinar más rápido, y la receta lo permite, usa una tapa para que el calor se concentre dentro de la olla. 

  • Jamás uses un cuchillo para cortar los alimentos dentro de las ollas, te arriesgás a rayarlas y, en el caso de las antiadherentes, a dañar la capa protectora que evita que la comida se pegue. 

 

La olla exprés u olla a presión 

La última que te recomendamos es la famosa olla a presión, también conocida como olla exprés, que te va a ayudar a preparar mucho más rápido, por ejemplo, las legumbres y el goulash, entre otros alimentos o platos. 

Lo primero que tenés que hacer es perderle el miedo, ya que las más modernas vienen construidas con diferentes artefactos y tecnologías para evitar cualquier tipo de accidente, es decir, las famosas explosiones. 

Consejos de la olla a presión 

Para evitar cualquier accidente, queremos compartirte algunas recomendaciones para que nunca las olvides. 

  • La olla exprés jamás debe usarse para cocinar sin líquido, siempre debe tener un mínimo, que usualmente está escrito en la parte interior. Así mismo, también tiene un máximo de agua, que suele ser ¾ de la olla. 

  • Debido a lo anterior, es mucho mejor añadir primero los ingredientes y después el agua. Si lo hacés al revés, es posible que el líquido pase el máximo recomendado y vas a tener que limpiar bastante. 

  • Lo mejor que podés hacer es que el agua alcance a cubrir los ingredientes sin que llegue a pasar el máximo indicado. 

  • El caucho o goma siempre debe estar bien colocado y en el lugar correcto. 

  • Cuando la olla a presión suene y su válvula se active, bajá el fuego a la mitad. 

  • Antes de abrirla, dejá salir todo el aire que está dentro de la olla. 

Cómo cuidar la olla exprés 

Al ser de acero inoxidable, lo mejor es que después de que la laves, la seques inmediatamente. Además, al limpiarla, es mejor que uses una esponja suave y evites las de metal, ya que fácilmente pueden rayarla. 

Es bastante común que quede con algunas manchas después de que la uses por un tiempo. La solución es usar el jugo de un limón para suavizarlas y luego lavarlas con detergente y agua caliente. Repetí el proceso hasta que vuelva a estar reluciente. 

Si notás que perdió brillo, limpiala con alcohol para que se vea como nueva. 

Para su buen funcionamiento, es fundamental que mantengas en buen estado la tapa y la goma, así que tenelas siempre limpias. Si ves que la goma está gastada, lo mejor es remplazarla. La recomendación es hacerlo cada año. 

Por último, la válvula también es súper importante. Lavala con agua y fijate muy bien que no tenga obstrucciones. 

Sartén antiadherente con macarrones.

Otros materiales y sus características 

Aunque te recomendamos tres tipos de ollas que te van a ayudar a cocinar todo tipo de recetas, existen otros materiales que tienen diferentes características que también repasamos acá. 

  • Ollas de cobre: además de verse magníficas en la cocina, distribuyen muy bien el calor debido a que este material es un gran conductor. Sin embargo, requieren de un mayor cuidado y mantenimiento. 

  • Ollas de vidrio: si dijimos que las de cobre deben tener un cuidado especial, las de vidrio sobresalen por su fragilidad, además de perder el calor más rápido. Entre sus ventajas, son más fáciles de lavar, no se oxidan y tampoco afectan la comida, es decir, no transfieren ningún sabor. 

  • Ollas de cerámica: aunque son muy lindas y funcionan muy bien como decoración, no resisten altas temperaturas ni son buenas conductoras de calor. Además, algunas tienen materiales como níquel o plomo, que pueden ser dañinos para la salud. 

  • Ollas de barro: su gran ventaja es que se pueden usar tanto en la hornalla como en el horno, pero son bastante frágiles y pesadas, así que hay que manejarlas con mucho cuidado. 

  • Ollas de hierro fundido: a pesar de tener una gran resistencia, no suelen ser antiadherentes y tardan en calentar.  

 

Las sartenes imprescindibles 

Para continuar completando tu cocina, aparte de las ollas también vale la pena tener un par de sartenes que nunca te van a sobrar. No tenemos ninguna duda de que las vas a aprovechar al máximo, hasta podrían convertirse en tus mejores amigas a la hora de preparar recetas. 

Sartén antiadherente 

Es probable que esta se convierta en tu gran aliada dentro de la cocina debido a que evita que las comidas se peguen. Es perfecta para preparar alimentos que no requieren de un fuego alto y pueden ser más delicados, como el pescado y algunas salsas. 

Así mismo es perfecta para cocinar huevos fritos y sofreír vegetales. Como suele ser ligera, también es bastante fácil de manipular para mover tus alimentos. 

Chef usando una sartén de acero inoxidable.

Sartén de acero inoxidable 

Acá tenemos un propósito muy claro, y es que, a diferencia de la antiadherente, cuyo material puede dañarse con las altas temperaturas, las de acero inoxidable soportan el fuego alto. 

Son perfectas para preparar carnes y frituras, ya que es un material que conduce muy bien el calor, lo cual ayuda muchísimo a que tus preparaciones sean cocinadas de forma uniforme. Por esto, también funcionan muy bien para esas recetas que se hacen utilizando únicamente una sartén 

Recomendaciones para sartenes 

Tanto los antiadherentes, como los de acero inoxidable, comparten algunos cuidados y consejos que te compartimos. 

  • Nunca elijas lo barato por encima de la calidad. Debido a algunos materiales que se utilizan, como los antiadherentes, es mucho mejor elegir un utensilio que sea un poco más caro, pero que te asegure durabilidad y no afecte tu salud. 

  • Procurá usar espátulas y otros utensilios de madera o silicona para evitar los rayones. 

  • Guardalas con un protector al ponerla encima o debajo de otros utensilios. Así vas a proteger el material antiadherente y evitar que se raye.  

Sartén antiadherente nuevo

 

Cómo lavar correctamente los utensilios de acero inoxidable 

A la hora de limpiar las ollas y sartenes de acero inoxidable, es mucho mejor hacerlo con agua caliente, jabón y una buena esponja. 

En el caso de las ollas, que pueden quedar con manchas en su interior, hay un pequeño truco. Llenalas de agua y añadiles vinagre. Ponelas en el fuego y después de 10 minutos podés volverla a limpiar con la esponja. Vas a ver lo fácil que es sacar esas manchas. 

Otra opción es limpiarlas con jugo de limón. Se lo ponés a la esponja y frotás las manchas para que se vayan suavizando. Después, repetí el proceso con jabón. Es posible que tengas que hacerlo más de una vez, pero cuando veas tu olla reluciente, vas a pensar que valió la pena. 

Aunque te recomendamos hacerlo a mano, estas ollas también aguantan las altas temperaturas de los lavaplatos, así que no hay problemas si lo usás. 

 

Cómo lavar correctamente los utensilios antiadherentes 

Al ser más delicadas que el acero inoxidable, las ollas y sartenes antiadherentes deben ser lavadas a mano, con agua tibia y una esponja suave. Si usás una esponja de metal, seguramente vas a dañarla. 

También es recomendable que las dejes enfriar después de cocinar, nunca la laves si sigue caliente. 

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