Recetas Caseras

7 formas de hacer huevos deliciosos

Te mostramos distintos métodos para aprovechar este alimento

Dos huevos cocidos, una forma de hacerlos con la que se puede jugar con la yema.

Un alimento versátil con el que podemos hacer juegos de texturas sorprendentes

Si queremos hablar de alimentos que sobresalen por su versatilidad, solamente hay que pensar en todas las formas de hacer huevos. Están las preparaciones clásicas, por ejemplo, fritos o revueltos, y otras que requieren de un poco más de esfuerzo, como los que son en nube. En Recetas Nestlé® vamos a explorar más de cinco métodos diferentes para sacarle todo el provecho a este alimento. 

Además de ser un alimento versátil, vale la pena consumirlo y tenerlo muy presente en nuestra alimentación, ya que dos huevos aportan proteínas de origen animal de gran valor nutricional.  

7 FORMAS DE HACER HUEVOS 

Una de las grandes cualidades que tiene es que hay muchísimas formas de cocinarlo, además de acompañarlo con una inmensa variedad de ingredientes, principalmente salados. 

HUEVOS FRITOS 

Todo un clásico que sobresale por su preparación sencilla y rápida que, además, dependiendo de cómo queramos la yema, podemos jugar con sus propiedades. Únicamente se necesita la cantidad de huevos que sean necesarios, aceite o manteca (para engrasar una sartén y evitar que se pegue) y sal. 

En este caso podemos sacarle provecho a las distintas texturas de la yema, por eso vale la pena pensar en algunas opciones para darle variedad a nuestros platos. 

  • Yema suave: es estupenda si pensamos en complementar otros alimentos con el huevo, casi pensando en que la yema puede ser una especie de salsa que entregue una textura más suave. Un buen ejemplo es con papas fritas o pan. 

  • Yema sólida: simplemente se deja el huevo cocinar por un poco más de tiempo, aunque lo mejor es bajar el fuego para que la base no se queme. La textura es también suave, pero puede funcionar para crear un juego de texturas diferente. 

Huevo frito en una crepe con jamón. 

 

HUEVOS POCHÉ O ESCALFADOS 

Se les conoce con ambos nombres y vamos a hablar de dos técnicas para prepararlos. Ambas nos dan excelentes resultados, pero hay una que puede resultar más fácil que la otra. En este caso también tenemos la posibilidad de dejar una yema cuajada o líquida, dependiendo de lo que busquemos. 

  • Huevos escalfados con papel film: este puede que sea el método más sencillo, pero hay que tener un poco de cuidado. Cortamos un rectángulo de papel film en el que quepa por lo menos un huevo. Primero lo engrasamos con aceite para que nuestra comida no se vaya a pegar. 

Acomodamos un recipiente (un bowl pequeño puede ser la mejor opción) bajo el papel y abrimos el huevo adentro. Después, con precaución para evitar que se quiebre la yema, cerramos y hacemos una especie de bolsita. La podemos cerrar con un caucho, una pinza, un hilo o algo similar. 

Al final, ponemos a hervir agua y cuando ya esté burbujeando, añadimos nuestro huevo para que se cocine entre 4 y 5 minutos. Si queremos una yema dura, simplemente lo dejamos más tiempo, unos 7 u 8 minutos. 

Un huevo escalfado con la yema semilíquida.
  • Huevos escalfados en remolino: esta técnica es más complicada, pero no es necesario usar papel film. Ponemos a calentar agua en una olla hasta que empecemos a ver las burbujas, que no llegue a hervir. Añadimos un poco de vinagre, una cucharada, que va a ayudar a que el huevo se cocine mejor. 

Una vez empieza a burbujear, bajamos el fuego a una temperatura media. Usando una espátula, un cucharón o una batidora manual, vamos a hacer remolinos o espirales en el agua. Cuando se forme una espiral, se añade el huevo. Lo dejamos entre 4 y 6 minutos para lograr una yema suave. 

Lo sacamos con una espumadera y lo ponemos sobre algunas servilletas para secarlo un poco antes de servir. 

Un tip antes de continuar: lo mejores resultados son con los huevos muy frescos, así que vale la pena tener esto en cuenta al momento de hacerlos. 

HUEVO COCIDO 

A diferencia de los dos ejemplos anteriores, acá no es necesario abrir el huevo, en cambio, se cocina dentro de su propia cáscara gracias al agua hirviendo. Por eso también vale la pena usar unos muy frescos y, mejor aún, si están a temperatura ambiente.  

Acá únicamente hay que tener en cuenta cuándo llevamos el huevo a la olla y en qué momento empieza a contar el tiempo. Es decir, si lo añadimos y el agua aún está fría, va a empezar a cocinarse a medida que se calienta. Si preferimos agregarlo una vez hierve, simplemente lo dejamos unos pocos minutos adicionales. 

RECETAS CON DISTINTAS FORMAS DE HACER HUEVOS:

 

  • Yema semilíquida: entre 5 y 6 minutos. Una vez se saca del agua, vale la pena dejarlo en agua fría y/o con hielo para cortar la cocción. 

  • Yema dura: de 10 a 12 minutos. 

Al momento de pelarlo también tenemos unas cuantas alternativas: 

  • Comer directamente del huevo: se usa una base de especias y con una cuchara se golpea la parte más puntiaguda, que debe quedar arriba, hasta que se quiebre. 

  • Rodarlo: cuando ya está frío, se acomoda de lado sobre una mesa y lo rodamos presionando suavemente hasta que se formen unas grietas. Luego tomamos una parte quebrada y la halamos para retirar toda la cáscara. 

HUEVOS REVUELTOS 

Una de las mejores opciones para darle rienda suelta a la creatividad y jugar con distintos ingredientes para potenciar un buen desayuno que nos llene de energía para afrontar las labores del día. Además, también son muy sencillos de preparar. 

Una vez más, tenemos dos alternativas en su cocción que dependen de gustos personales. 

  • Revolverlos antes de llevarlos a la sartén: lo podemos hacer en un plato hondo y usando un tenedor o un batidor de globo. En este punto también está la posibilidad de añadir algunos ingredientes que se van a cocinar junto al huevo, por ejemplo, jamones o verduras. 

  • Revolverlos en la sartén: aquí debemos usar los utensilios apropiados para evitar rayones. Una espátula de silicona o un utensilio similar de madera son los indicados.  

Huevos revueltos sobre un plato blanco. 

Hablamos de los ingredientes que se pueden usar para complementar los huevos revueltos, acá compartimos algunas ideas: 

  • Cebolla y tomate. 

  • Salchicha. 

  • Jamones. 

  • Choclo. 

  • Chorizos. 

  • Porotos. 

  • Quesos. 

OMELETTE 

Conocido como una tortilla francesa, es una de las preparaciones clásicas que también nos permite jugar con diferentes ingredientes, sabores y texturas. Además, para facilitar todo el trabajo es mucho mejor una sartén antiadherente y una espátula de silicona o madera. 

Comenzamos revolviendo los huevos en un bowl o plato hondo, mientras se calienta el aceite o la mantequilla en la sartén. Luego los añadimos y dejamos que se preparen por un tiempo. 

Cuando veamos que los bordes están cocinados, llega el momento que puede ser más complicado, pero no significa que sea imposible. De nuevo, hay dos opciones: 

  • Doblarlo por la mitad: usando la espátula, simplemente se dobla por la mitad después de añadir los ingredientes que queremos en su interior y, tras un par de minutos, le damos vuelta para lograr una cocción uniforme. 

  • Darle vuelta: puede ser un poco más complicado, pero en este caso se usa la espátula para voltear los huevos por completo. Ahí se agregan los ingredientes adicionales y, después, se dobla por la mitad. 

Un omelette con sal y pimienta, una forma de hacer huevos. 

 

HUEVOS AL HORNO 

Hemos explorado algunas formas de hacer huevos teniéndolos como protagonistas, pero cuando los horneamos las posibilidades aumentan, pues puede ser la estrella de un plato o tener un papel secundario. En ambos casos es delicioso. 

Cuando nos referimos a que puede ser un complemento nos enfocamos en su potencial como relleno, por ejemplo, dentro de unas paltas, tomates o un morrón. 

Si queremos únicamente unos huevos, es necesario usar un recipiente apto para el horno en el que podamos cocinar nuestro alimento. 

HUEVOS EN NUBE 

Una última idea que suena espectacular y que su presentación, además, es estupenda. Aunque esta forma de hacer huevos puede ser un poco más compleja de preparar, el resultado vale la pena. 

Primero se deben separar las claras de las yemas (estas las reservamos) y batir las primeras hasta el punto de nieve, es decir, cuando notamos que crecieron, están totalmente blancas y tienen una textura similar a la crema batida. 

Con estas claras vamos a formar una especie de volcán o nido encima de la bandeja del horno, con un pequeño agujero en el medio. En ese hueco acomodamos la yema con un poco de sal y pimienta. Al final los llevamos al horno hasta que veamos que las claras crecen y, como el nombre del plato lo indica, parecen nubes. Una idea fabulosa para toda la familia. 

No hay ninguna duda de que todas las formas de hacer huevos hacen de este alimento uno de nuestros preferidos para comer en cualquier momento del día. ¡Cuéntanos cuál es tu preparación preferida! 

 

Fuentes: 

Super Easy Poach Eggs. Fuego Loco 

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-07-27/como-hacer-huevos-revueltos-perfectos-no-es-facil_1238822/ 

https://saborgourmet.com/huevos-fritos-con-patatas-ummmm/   

https://www.lecturas.com/recetas/actualidad/10-tecnicas-basicas-para-cocinar-huevo-con-video_12104 

Cómo Hacer Un Omelette. Sweet y salado 

https://www.cocinatis.com/como-cocinar/consejos-trucos/6-formas-de-preparar-huevos-y-platos-populares.html