Lorem ipsum

Cómo incorporar vegetales en tu alimentación diaria

En Recetas Nestlé® te damos algunas ideas para que comas verduras en diferentes preparaciones

 

Para algunas personas las verduras no son fáciles de comer, en especial para algunos niños que no se acostumbran a su sabor. Sin embargo, es muy importante consumir vegetales en el día a día, nunca pueden faltar. 

La gran ventaja es que en la cocina los podemos usar de muchas formas y preparaciones, incluso escondiendo o camuflando su sabor. Pensando en esto, en Recetas Nestlé® queremos darte algunas recomendaciones para que las incorpores en tu alimentación diaria. 

 

Empecemos con verduras al desayuno 

Una de las mejores formas de añadir las verduras a tu alimentación diaria es pensar en las tres comidas principales del día y comenzar a experimentar, investigar y buscar cómo se pueden usar en estos platos. 

El desayuno es una comida muy importante, puesto que de ahí sacamos la gran parte de la energía que vamos a necesitar a lo largo del día. Por eso, una muy buena idea para comer más vegetales es añadirlos al primer plato que consumimos. 

  • Omelette: esta preparación es fantástica para comer más verduras y empezar nuestros días con un plato que nos entregue energía, pero también que sea balanceado. Una combinación clásica y deliciosa es cebolla con tomate, aunque los champiñones también funcionan bastante bien. 
  • Huevos revueltos: ¡nos encantan los huevos! Una de las mejores características que tienen son su polivalencia al momento de prepararlos. Los huevos revueltos son fáciles de cocinar y son deliciosos con morrón, zucchini y zanahoria. La ventaja de usar huevos con vegetales es que estos últimos se cocinan mientras preparas el huevo, así que no hace falta hacer mucho trabajo adicional. 

 Un omelette es una buena idea para comer verduras al desayuno.

  • Tostadas: lo más común al pensar en esta comida es imaginar el pan crujiente con dulce y manteca. En realidad, se puede usar con todo tipo de ingredientes, así que dejá volar tu imaginación. Te proponemos un punto de partida con palta y frutos secos, pero también podés usar berenjena, rúcula y rábanos. 
  • Waffles y pancakes: con estos dos platos puedes aprovechar los vegetales desde que estás haciendo la mezcla. Una buena idea es usar un rallador de verduras para añadir trozos de zanahoria, zapallo o zucchini. También podés usar unas hojas de espinaca. Otra opción que funciona mejor con los waffles, es aprovechar las verduras al final y no desde la mezcla. Unas rodajas de tomate con palta es una mezcla exquisita. 

 

Un repaso rápido por las ensaladas 

Si hablamos de tener el hábito de comer verduras a diario, no podemos olvidarnos de las ensaladas. Como sabemos que es el paso más lógico, vamos únicamente a darte algunos consejos para que hagas las más deliciosas. 

  • No tiene que ser una preparación compleja, algunas verduras de hoja verde (como lechugas o espinacas), con cebolla y morrón, o tomate y arvejas es un ejemplo sencillo. 
  • Añadí un elemento que contraste con la ensalada. Por ejemplo, unas rodajas de naranja o mandarina para darle un toque ácido. Otra idea es usar frutos secos para añadir ese elemento crujiente, o queso rallado, en cuadros o tiras. 
  • Experimentá con diferentes tipos de aderezos y vinagretas para jugar con los sabores y hacer más agradable el consumo de vegetales en el día a día. 
  • Asegurate de lavar muy bien todas las verduras. 

 

Sopas y cremas para todos los gustos 

Las sopas y las cremas son dos de los platos más reconfortantes para los días o las temporadas más frías y lluviosas. Sin embargo, vale la pena aclarar que se tratan de dos preparaciones distintas. 

  • Cremas de vegetales: en las cremas se suele usar un ingrediente como protagonista para aprovechar su sabor. De esta forma es fácil pensar en cremas de zanahoria o espinaca, donde estas verduras son la base del plato. Además, tienen una textura más espesa que se aleja de un caldo que es totalmente líquido. Te puede interesar: 5 consejos para preparar las mejores cremas caseras. 

 Prepara sopas para comer vegetales en el día a día.

  • Sopa de verduras: a diferencia del caso anterior, en las sopas es más frecuente usar varios vegetales en una sola preparación. Además, acá es normal que estén otros alimentos, como carnes o legumbres. Un punto a favor de las sopas es que se pueden usar simplemente los vegetales que tengas cerca o a la mano para darle sabor al caldo. Acá te enseñamos a cocinar una sopa de tomate y albahaca. 

 

Unas deliciosas verduras rellenas 

Continuamos este recorrido para añadir todo tipo de vegetales en tu alimentación diaria y entramos a hablar de una de las ideas más ricas: las verduras rellenas. La gran ventaja es que acá podés usar todo tipo de alimentos e ingredientes para preparar los rellenos, pero aprovechá para añadir verduras. 

El único punto que hay que tener en cuenta es que tenés que pensar cuáles son los vegetales que se pueden rellenar. Si no estás muy seguro, acá te ayudamos. 

  • Berenjena rellena: una verdura perfecta para este propósito, sobre todo las más grandes. Únicamente hay que cortarla por la mitad hacia lo largo y llevarla al microondas o el horno por unos minutos para ablandar la pulpa, de esta forma es mucho más fácil de sacar. Esta parte la podés usar en el relleno o untarla en pan tostado, lo importante es que no se desperdicie. Aprende cómo cocinar con berenjena

 Las berenjenas rellenas son deliciosas.

  • Calabaza rellena: este es un caso muy parecido al anterior, con un vegetal grande y con espacio para un buen relleno que, de nuevo, te recomendamos hacer con la pulpa de calabaza que sacaste. Una buena idea es añadir tomate, cebolla, zucchini y carne molida. 
  • Morrones rellenos: acá no hace falta sacar ninguna pulpa, pero tenés dos opciones para cortar los morrones. La primera es por la mitad y hacia lo largo, de esta forma te quedan dos partes para rellenar. La segunda es cortar únicamente la sección de arriba, cerca al tallo, para hacer una especie de tapa. 
  • Tomates rellenos: a diferencia de las tres opciones de más arriba, los tomates son más pequeños y frágiles, así que tenés que vaciarlos con más cuidado. Una muy buena opción es hacer un relleno con queso y huevo, para que este último se cocine en el horno. 
  • Alcaucil relleno: este es un sabor al que puede ser difícil acostumbrarse, así que un buen relleno con jamón, huevo, cebolla y tomate puede hacer toda la diferencia para añadir el alcaucil a tu alimentación. 
  • Palta rellena: cerramos este repaso a través de verduras rellenas con una de nuestras preferidas. Si está madura, su pulpa es muy fácil de quitar, además la podés usar para un relleno con atún y jugo de limón. 

 

Añadí verduras a tus arroces 

El arroz a veces parece un lienzo en blanco que podemos pintar con sabores y colores. Con las verduras tenemos estos dos elementos presentes. Esta es otra característica que los vegetales traen a tus platos: brillo y decoración. 

 Los arroces, como el risotto, ayudan a añadir vegetales a tu alimentación diaria.

  • Arroz con verduras tradicional: existen muchísimas recetas con arroz, pero cuando nos enfocamos en un arroz con vegetales hay algunas preparaciones más comunes que otras. Entre los ingredientes que más se usan están la zanahoria, las arvejas y los morrones. 

  • Arroz al wok: en esta preparación con origen oriental y que se hace en una olla especial llamada wok, se suele usar zucchini, cebolla, morrón y brócoli. Además, también tiene pollo o carne, salsa de soja y huevo. 

  • Arroz con pollo: un plato tradicional con trozos de pollo desmechado y que se suele acompañar con arvejas y zanahoria. 

  • Arroz caldoso: una opción con todo el potencial para sorprender los paladares de quienes no han probado este tipo de arroz más húmedo.  

  • Paella: fanáticos de los mariscos, acá está el plato que estaban esperando. De origen español, suele tener tomates, arvejas y alcaucil, aunque podés añadir las que quieras y romper algunas tradiciones. 

 

Tartas y quiches  

A veces las razones para no comer verduras se enfocan en el sabor de estas, así que es necesario camuflarlo o esconderlo un poco para poder disfrutar de un plato que las incluya.  

Los rellenos y los arroces que hablamos anteriormente ayudan a hacer esto, pero las tartas también son geniales para lograrlo y existen opciones para prepararlas en el microondas o el horno. 

Además, a las tartas y quiches se les puede añadir carnes, quesos, salsas y otros ingredientes que le dan un sabor distinto que, para algunos, puede ser más agradable y fácil de comer. 

Por ejemplo, acá podés aprender a cocinar una tarta de espinaca con ricota, preparada con Cereales Nestlé Fitness. 

 

¿Cuántas verduras consumir?  

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura “recomienda actualmente el consumo de por lo menos 400 g de frutas y verduras cada día, o cinco porciones de 80g cada una”. 

Es importante entender que la cantidad ideal varía en cada persona dependiendo de la edad, el sexo y la actividad física que se realice a diario. Sin embargo, más allá de estos factores, la recomendación es siempre añadir vegetales en los platos del día a día.